Mis secretos

16 febrero, 2009 § Deja un comentario

 

 

 

Los secretos que yo conozco

gritan a voces,

son secretos

que puedes oír aún estando sordo,

secretos plasmados en mi semblante,

de día y noche y viceversa,

de pequeñas heridas,

de grandes cicatrices,

son puntos y comas de

mi pequeña historia,

de una vida, la mía,

que cobra sentido al cruzarse

con otra vida, la tuya,

son secretos imperceptibles

al oído del vulgar,

del cotidiano,

pero perfectamente escuchables

al abrigo de los bares,

de las melodías tristes,

de noches de luna y sin luna,

de los ojos verdes que

tan bien conozco,

de los caminos que anduve,

pero cuidado, no los grites,

nadie te entenderá,

son como la locura,

todos la ven, la oyen,

pero nadie la entiende,

son mis secretos,

al fin y al cabo.

 

 

Kutxi Romero; poeta de manos vacias

 

  Imagen:Libertinus

 

Binta y la gran idea

8 febrero, 2009 § Deja un comentario

 
 
 
 
 
 
 

El síndrome de Raynaud (manos frías)

4 febrero, 2009 § Deja un comentario

 

 

 

“¡Sal de aquí!, ¡tienes las manos heladas!”. Si alguna vez les han dicho esta frase, probablemente les interese este artículo. Si reiteradas veces se la han dicho, entonces, seguramente estarán interesadísimos.

Tener las manos frías es un padecimiento muy frecuente en las mujeres. Un padecimiento que aún cuesta explicar, pues los expertos en circulación aún desconocen la razón por la que los vasos sanguíneos de las mujeres, responden al frío, de forma distinta que los de los hombres.

Hay personas que son frío-sensibles, es decir, muy sensibles a las bajas temperaturas y sus manos reaccionan a estas. Algunas de esas reacciones son completamente normales: por ejemplo, durante los días fríos pueden cambiar un poco el color de las manos, como una respuesta fisiológica típica, producto de una menor cantidad de sangre en las manos y los .

Pero otras veces, esas reacciones no son ni tan “típicas” ni tan “normales”. Y por ejemplo, cuando el cambio en las manos es más drástico y llamativo, la causa puede ser el llamado Síndrome de Raynaud. La enfermedad de Raynaud afecta a 1 de cada 20 personas y es de 4 a 5 veces más frecuente en mujeres que hombres. Por lo general, el primer episodio de este síndrome se manifiesta antes de los 40 años.

Este trastorno surge como resultado de cambios en la circulación de las manos o los . Se manifiesta como una exageración del fenómeno normal de reflejo, por el cual los vasos sanguíneos de las extremidades se contraen cuando hace frío. ¿Qué causa esa predisposición exagerada? No lo sé. La respuesta aun es desconocida.

El síndrome de Raynaud se caracteriza por cambios constantes en la coloración de la piel de aquellas regiones más distantes del cuerpo, como son los dedos, la lengua y la nariz. En estas zonas, produce espasmos en los vasos capilares y restringe el flujo sanguíneo. Tales espasmos son precipitados, usualmente por la exposición al frío, pero también pueden ser causados por situaciones agotadoras de .

Este síndrome provoca que los dedos de las manos y los se pongan blancos, rojos o azules cuando las personas sienten frío, en respuesta a las alteraciones en el flujo de la sangre en las extremidades.

Si bien este síndrome de Raynaud, no está asociado con ningún otro problema o enfermedad, es cierto que entre los afectados se vive con gran molestia. Pero tal molestia no llega a ser generalmente ninguna incapacidad seria. Sólo en muy raras ocasiones, pueden desenlazarse consecuencias serias a largo plazo, como gangrena o úlceras en las yemas de los dedos.

En esos casos extremos, puede ser necesario llegar a resoluciones más drásticas. Por ejemplo a la llamada simpatectomía (que consiste en cortar los nervios que controlan los vasos sanguíneos, para evitar los espasmos), o el bloqueo simpático (que es anular esos nervios pero mediante la inyección de de sustancias químicas). Este tratamiento no siempre es eficaz y hay que considerarlo como un último recurso destinado para los casos sumamente graves.

Lo cotidiano y esencial para evitar el síndrome de Raynaud, es protegerse del frío, usando ropa adecuada, agarrando bebidas frías o congelados con guantes o algún otro aislamiento adecuado, etc.

Otro factor fundamental es no . Ya que la nicotina disminuye el flujo sanguíneo a la piel. Además debe procurarse hacer buen ejercicio físico en forma regular, pues ayudará a mejorar la circulación y el tono de los vasos sanguíneos, y por ende a prevenir el síndrome de las manos frías.

 

Y ahora que sabeis de que va esto, ¿¿¿Podeís cogerme los palitos de cangrejo del congelador sin que tenga que dar explicaciones???

 

 

 

4 febrero, 2009 § Deja un comentario

 
 
 
 
 
 
Flores azules, tengo el soporte, no hay quien me soporte.
 
Jeje, nanita
 
 
 
 
 

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