27 de Abril

30 marzo, 2007 § 1 comentario

 
 
      …Y aunque empeñados en soplar, hay llamas que ni con el mar…
 
 
 
 
 
 
7 de Septiembre (Mecano)
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A Walkiria

26 marzo, 2007 § 2 comentarios

 
     Gracias por ser mi amiga y compañera, todos aprendemos de todos, sólo que mientras algunos ojos se limitan a ver, existen otros que se esfuerzan en mirar.
     No te canses nunca de mirar áunque aveces no entiendas el mensaje, lo que hoy no comprendemos puede ser de ayuda en los días venideros, quizás mañana, puede que pasado, quién sabe…
 
A tí, gracias por que me ayudas a ser quien soy.

momo

23 marzo, 2007 § Deja un comentario

“Momo era pequeña y bastante flaca, de manera que ni con la mejor voluntad
se podía decir si tenía sólo ocho años o si tenía doce.
Tenía el pelo muy ensortijado, negro como la pez, y con todo el aspecto de no haberse enfrentado jamás a un peine o unas tijeras. Tenía unos ojos muy grandes,
muy hermosos y también negros como el carbón y unos pies del mismo color,
pues casi siempre iba descalza.
Lo que la pequeña Momo sabía hacer como nadie era escuchar.
Muy pocas personas saben escuchar de verdad.
Y la manera en que sabía escuchar Momo era única.”

Michael Ende

Instrucciones para dar cuerda al reloj

22 marzo, 2007 § 1 comentario

 

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Instrucciones para dar cuerda al reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.

¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

 

 

Julio Cortázar

Mis piernas

8 marzo, 2007 § 1 comentario

 
 
 
     Mis piernas me llevan a todos sitios, siempre que les digo: Vamos aquí o allá, -ellas dicen: Vehca, y empiezan a caminar sin poner excusas. Quiero mucho a mis piernas, aunque no les guste jugar al futbol. ¿Será que a mi tampoco?.
 
    Nana 2mil7

¿Dónde estoy?

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